"Un hombre montado a caballo es tanto espiritualmente como físicamente más grande que un hombre que anda a pie" John Steinbeck.

Isaac Página

 

Pasaron tres o cuatro largos meses desde mi última visita y llegada al pago la realidad, si uno se pone a pensar en términos temporales no es una gran magnitud, sin embargo todo parece más largo en un contexto de pandemia misturado con sensaciones de añoranzas.

En la actualidad se hace complejo el trabajo de conseguir datos y mucho más aún volcarlos en una historia interesante, cuando pude regresar a mi San Ignacio querido al pegarle una vuelta a sus tradicionales calles pude notar que los efectos de la cuarentena no contrastan con la mella de la tranquilidad característica de nuestra comunidad, como en todo el mundo el estancamiento del mercado propicia aún más la quietud del poblado.

Las charlas telefónicas realizadas con mi madre me mantenían al tanto de las posibles novedades con temas referidos al hogar, en una de esas tardes en las que mi viejo regresaba del mercado me dijo como a la pasada; “fijate Nene Isaac” (No soy de la clase de personas que sigue al pie de la letra lo que le dicen, siempre rebelde desde la niñez, pero esta vez acepté el hecho de escuchar la sugerencia. Hasta me dije a mí mismo ¿Por qué no?) ese señor tiene muchas historias para contar.

Una tarde de sábado nos fuimos con mi papá (quién también sabe hacer sus aportes en las reconstrucciones históricas desde el ángulo que se les vienen en ganas, además de ser uno de los fundadores de la Junta, es también un desafío para los jóvenes lograr que se activen los señores que saben más por expertos que por hábiles; parafraseando a la célebre frase del Martín Fierro), a pesar de lo flexible que parece este relato es complicado conseguir el testimonio de algún vecino sin quebrantar las normas de la cuarentena.

La tarde imponía su rumbo describiendo que faltaba poco tiempo para el ocaso, entonces llegamos a la carnicería de Isaac, el hombre se encontraba descansando y hasta que salió a nuestro encuentro pasaron unos cuarenta minutos, lo que me dio tiempo a ordenar el cuestionario.

El Primer tema de conversación fue referido a los animales, entre ellos el propio ser humano, según su memoria “Nene” supo señalarme que las familias Brüera, Henriques, Dutra se dedicaban de manera directa a la actividad ganadera. En la década del ‘70 ocurrió una anécdota que quedó cristalizado en el cuento popular de la gente de la época, esto era en plena fecha patria de 25 de Mayo las vacas literalmente se comieron los arreglos florales destinado a la decoración de la Plaza; esto sucedía debido a que en esos tiempos los animales andaban sueltos sin mayores problemas. Para aquél entonces Susana Brüera se encargaba de vender leche, miel, verdura y demás productos provenientes de la chacra.

Particularmente don Waldemar Isaac fue el primer hombre en tener una tropilla en la provincia de Misiones fundada en el año 1979, lo que no es poco decir ya que para considerar una cuadrilla de tal magnitud se debe contar con una cantidad de entre cuarenta o cuarenta y cinco cabezas, para el año siguiente incursionó en los caballos reservados sosteniendo esta actividad hasta el año 2000.

Desde el año 1985 hasta bien entrado el nuevo milenio don Waldemar supo dejar una impronta difícil de borrar, ya que entre competencias de domas y carreras supo recorrer toda la provincia como por ejemplo en la zona de la Costa del Uruguay, representando siempre a nuestro querido San Ignacio, además de aceptar desafíos en las provincias vecinas de Chaco y Corrientes. Entre las observaciones que pudo hacer Isaac fue percibir que los jinetes brasileros son buenos a pelo limpio, no eran tan buenos con gurupa o con basto y encimera, esto fue cambiando a través del tiempo.

En una oportunidad el Dr. Barissi le recomendó a “nene” que suspenda las actividades que implicaban montura o esfuerzo que comprometan la zona lumbar, puesto que era muy probable que sufra una parálisis, de todos modos no haciendo caso a la sugerencia médica, Waldemar emprende viaje al Chaco y a su regreso siente pequeñas dolencias que fueron incrementando la intensidad con el correr de los días. Esta aventura lo dejó dos meses postrado, sin embargo don “nene” no se dio por vencido nunca fue esto una opción entre sus pensamientos, entonces llama al señor Juan Noziglia para que lo asista con la tropilla.

Lejos de estar quietos estos señores consiguieron traer una yegua a la que llamaron “La Juguetona”, “Entre Ríos tiene muy buenos caballos” me decía Waldemar mientras contaba que la Juguetona se encontraba en una estancia llamada “Tito Rey” en Villa Guay. Nene llegó a dicho lugar en plena oscuridad de la noche a las dos de la noche para ser preciso, no importaba el horario porque la visita fue esperada con asado, la mesa repleta de comida buenos vinos y música discreta.

Según Isaac los mejores jinetes se encuentran en CABA también en las provincias de La Pampa, Santa Fé y Mendoza cosa que no sucede en Misiones. Nuestros caballos no tienen estado físico en comparación a los que provienen de la zona pampeana debido a las pasturas y la alimentación, detalle no menor que genera esta especie de desigualdad en las competencias ya que nuestra provincias carece de buenos “bellacos”.

Prosiguiendo con su relato Waldemar mencionó a una persona reconocida en el mundo de la doma y jineteada, Juan Noziglia quien fue a su criterio el mejor jinete de Posadas por un largo tiempo oriundo del Barrio San Isidro de la ciudad capital, aunque en la categoría de gurupa el mejor fue Alfredo “el loco” Correa. Este último clasificó para competir en la popular fiesta de Jesús María. Por aquél entonces el señor Luís Alberto Portel era el Director de la Subsecretaría de Cultura nuestra provincia, hombre al que tuve el agrado de conocerlo desempeñando el cargo de bedel en el anexo de la Facultad de Humanidades (es injusto hablar en tres líneas de tan querido personaje, su bigote estilo Charly García que de hecho lo dejaba con un perfil parecido se tiznaba de grises y movimientos con su particular saludo: _“¡Juventud! Siempre un placer estar al servicio de ustedes_, haciendo de tu mañana o día mucho más llevadero). Cuando te invitan a competir a Córdoba la organización de Jesús María no se hace cargo de la logística de cada jinete, en ese sentido cada uno se hace responsable de su viaje y sus gastos, es en este escenario donde Portel hace su aporte para apoyar a los competidores locales.

En lo mejor de este relato la charla es interrumpida por clientes que llegan al almacén en busca de provisiones, a esa dificultad hay que sumarle la ansiedad de los presentes que escuchaban la entrevista e interrumpían desviando el eje temático, Nene regresa entre risas y antes de que alguien más se atreva a abrir la boca como para distender le pregunté sobre sus años de juventud. Isaac se rasca la cabeza y me cuenta que se crió en el vecino pueblo de Santa Ana cuando la distribución eléctrica todavía era alimentada a través de generadores a usina, al igual que Bompland, en Santa Ana dicha planta se encontraba ubicada en el establecimiento que actualmente funciona como Juzgado de Paz. Entre sus anécdotas recuerda cuando compró su primer auto, un Forcao modelo ‘29 que perteneció al cartero del correo con esa máquina solía salir de paseo y recuerda que uno de sus lugares predilectos era el cine Avenida entre los años 1969-1970. Luego de un tiempo puso en venta el móvil y con el dinero compró un terreno en Santa Ana que lo puso en alquiler, los Infuleski fueron uno de sus arrendatarios.

Después de esta vuelta la charla volvió sobre las pasiones momento en el que Isaac pone toda la carne en el asador para contarnos que su pasión es la caballada, resaltando que los caballos mestizos llegaron primero a La Pampa, los caballos misioneros entran en la categoría de ¼ de milla el cuál proviene de cruza con overo; esto quiere decir que no son corredores ni bellacos. El caballo gateado puro ya no hay más, el criollo es mezcla, luego de eso nos dio un recorrido por la historia de los persas y sus particularidades con los equinos. A su entender Waldemar explica que domar es amanzar al animal y esto solo se logra una vez ya que después que se entrega de riendas es un caballo dómito, jinetear es bellaquear, según Isaac la mayor parte del tiempo estos términos se prestan a confusiones dando a entender que son sinónimos si embargo no lo son.

Nene me dijo que en Candelaria vivía uno de los mejores sogueros de la provincia, el señor “Lolo” Núñez quien supo tener una tropilla en la ciudad de Eldorado junto a su hermano Rubén conocido como “garza”, ambos trabajaban en la estancia de Villalba. Estos hermanos fueron gente de buenos caballos siempre, en Eldorado durante los 1990 al 1995 trajeron una buena partida de animales desde Entre Ríos, dando así origen a un lote de buena sepa.

En la localidad de Monte Carlos los Meza era una familia respetada por la fama de sus caballos, según Nene este señor era un soguero descomunal de los de antes como se suele decir ya que sus lazos trenzados tenían una calidad única, cuando don Meza vendió su partida de caballos empezó a incursionar con los parejeros. Esto fue un gran acierto ya que don Meza fue el más ganador en esta categoría saliendo desde las gateras, tanto fue el éxito que hasta Canal 12 de Posadas supo homenajearlo con un galardón.

Isaac prosigue su relato nombrando a personas quienes fueran relevantes en el ámbito de esta actividad, entre ellos se puede hacer mención de Toto Ojeda que era jocky, además Abiglio Mattos, Ananía Montero y Totí Peralta quienes en sus años mozos fueran corredores. La competencia local en San Ignacio se realizaba en un largos circuitos, el punto de partida era en lo que actualmente es el colegio nuevo de Barrio Evita dando vuelta por la Horqueta y emprendiendo regreso al punto inicial. Entre las tantas competencias Don Isaac se las arregló para traer un caballo desde Corrientes hasta el pueblo de Santa Ana, donde compitieron con el caballo de Totí Peralta arengados por los hermanos Mattos que en ese entonces tenían fama de malevos y peleadores, la contienda se llevó a cabo en la pista de de Don Rufino lugar al que llevaron el animal proveniente de Corrientes en carro. Según se comenta los mejores equinos de competición pertenecían a Krautz quién montaba un overo, este y el animal de Ananía sacaban chispas cabeza a cabeza en cada carrera. Los representantes sanignacieros se trajeron varios galardones de la competencia así como la correspondiente recompensa en metálico.

En la consideración de Nene Isaac el señor Kiki Pretzel es el burrero más grande que haya visto o conocido, tan grande fue su fama que el señor llegó de exportar caballos a Estados Unidos e Inglaterra, el hermano de Kiki Lucho Pretzel aun vive. Para Waldemar estos dos señores fueron grandes maestros, al punto que ellos fueron los inspiradores para la creación de una cancha en Santa Ana, Kiki cuidaba de su ganado en la ciudad de Leandro N. Alem esto implicaba realizar una buena logística en el traslado de caballos desde allí hasta San Ignacio. La década fuerte de los Pretzel sin duda fue en los ‘80, debido a la gran calidad de trabajo de los hermanos Isaac confiaba a ciegas en ellos, Kiki tenía una yegua en venta a la que nadie quería comprar, a esta bonita la bautizaron como “La Despreciada” quién además pareciera que estaba enferma, de alguna manera el señor Alejandro Mitri a quién lo conocían como el “santafesino loco”atendió a la yegua en el año 2011. De desprecio solo le quedó el nombre comentaba Isaac ya que Mitri obraba milagros en los ganados, señor reconocido en toda la Argentina así como también en Francia e Italia debido a sus servicios profesionales.

La noche se ponía fría en San Ignacio mientras el fuego apuraba las brazas para el asado mientras intento prender un cigarrillo Isaac me toca el brazo y me dice; en Aristóbulo del Valle se encuentra la cancha más pesada de la provincia, tiene entre quince y veinte centímetros de arena, el dueño de ese lugar es un señor de apellido Steinkel.

Ya que estamos en la zona de la Ruta 14 una de las mejores anécdotas surge en la ciudad de San Vicente. Resulta que Isaac había traído una yegua llamada “Santanera”, homónimo referido a su lugar de origen, para que sirva de reproductora. En el mismo tiempo se trajo un potro de nombre “Troncho” que provenía de Campo Ramón, aunque sin lugar a dudas mi relato favorito es sobre la adquisición de sus animales es la del “Chueco” el cuál provenía del vecino país del Paraguay. Desde Nueva Alborada hasta nuestro pueblo ese caballo pasó a nado por el Paraná, el loco Correa fue uno de los colaboradores y memoriosos de la emocionante aventura, fiel a estilo y sin ahondar en detalles cada uno sabrá imaginarse lo que esto implica.

Waldemar continúa como si nada hubiera pasado prosigue diciendo que sus caballos comían bien y nunca los hacía viajar un día antes de la competencia, es decir el viaje se emprendía en el día aunque el torneo se realizase en Curuzú Cuatiá provincia de Corrientes.

A mediados del año 2009 o 2010, Nene no recuerda bien, en Santa Ana se hizo una competencia donde el duelo final se daría entre el “Pata Lisa” que pertenecía a los hermanos Pezoa y el “Chueco” que representó a San Ignacio. El “Chueco fue cuidado por el señor Delfín Rojas, entre los competidores sanignacieros se encontraban; Potro Seitour, Gigi Stempel y Argentino Correa. Eso de las tres de la tarde Dani Pezoa desafía a los de San Ignacio como para mostrar una reñida contienda a modo de regalo al pueblo de Santa Ana, a las cuatro y media de la tarde el reto fue expuesto por cuarta y última vez siendo Omar Pezoa quien cerrara los términos de la carrera, el monto de la apuesta llegó a la cifra de cincuenta mil pesos en ese entonces. El Jocky de San Ignacio estuvo excedido de peso cosa que lo ponía en desventaja, esto no fue impedimento para el “Chueco” caballo que como si fuera Mané Garrincha galopó a una velocidad muy alta dirimiendo el resultado de la contienda, desde ese día hasta la posteridad no hubieron más rivales que se atrevieran a los de San Ignacio desde las gateras.

 

Autor: Carlos Adolfo Gómez.

Fotografía: Carlos Vicente Gómez.

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