albert

Allá a fines del 60 Alberto cumplía una década, según menciona Mario Orlando “Chango” Leiva. Eran muy amigos y como recrea esta imagen puede observarse la algarabía que rodeaba a ese cálido entorno festivo. Chango tocando una armónica y Alberto feliz por el agasajo, rodeados de sus padres y amigos que compartían alegremente aquel suceso.

Cabe acotar que Chango Leiva tuvo que ayudar precozmente a su familia debido a que su padre don Doroteo Leiva que era personal del Escuadrón 11 de Gendarmería padeció un accidente que lo obligó prematuramente al retiro. Así mismo, su madre, que era docente de la Escuela n° 15 llevó con ahínco la misión de sostener a la familia llegando a ser vicedirectora de dicha institución. Con el tiempo Mario tuvo que dejar San Ignacio, allá por 1972, para ir a dar una mano a una tía que había quedado viuda en la provincia de Formosa. De ese modo los amigos se separaron y cada quien tomó una dirección hacia sus respectivas vocaciones.

Chango se hizo medico y Alberto abogado. El primero se radicó en la Patagonia ejerciendo noblemente su profesión dedicando una vida a la salud pública, en tanto que el segundo volvió a su San Ignacio querido a prestar sus servicios como letrado. Cabe acotar que Alberto Waldemar Drewes realizó un importante aporte historiográfico a nuestra localidad investigando y luego publicando en 2013 el libro “De San Ignacio Miní a San Ignacio”. Se interesó desde siempre por rescatar nuestra historia y ponerla en valor para reforzar nuestra identidad. Así mismo, Chango como todo hombre apasionado por sus orígenes vuelve a rescatar de aquellos tiempos un segmento de felicidad y, con la generosidad que lo caracteriza, a compartirlo con la comunidad.-